Cada vez que quiero escribir, me siento al frente del computador con los dedos en el teclado y me quedo pensando ¿qué escribiré?... no sé si le pasa a todo el mundo, pero resulta que a mi se me ocurren las mejores cosas cuando voy caminando por la calle, entonces mientras pienso que debo recordar todo para cuando llegue a algún lugar y pueda escribir esos pensamientos, resulta que llega el momento, todo se me olvida y ya no sé qué escribir...
Ahora pasó lo mismo... por eso puse música y salió la única canción que puede hacer que me quiebre sólo con recordarla... la escuché por primera vez en un Seminario en la Universidad, fue parte de una presentación, la canción es en inglés pero al ver el video clip fue como si entendiera todo sin la necesidad de traducir... esa vez, perdí el control y no podía evitar las lágrimas a pesar de que estaba lleno de gente; aguanté estoica (según yo, porque mis amigas si se dieron cuenta de que estaba totalmente quebrada), pero no lloré, sin embargo, llegué a mi casa y busque la canción, puse el video y leí la traducción... lloré por largo rato, fue como una terapia de 5 años según yo, ya que logré darme cuenta de aquello que he negado toda mi vida... la falta que me hizo mi papá y sobretodo la falta que me hace ahora mi papá...
Cuando veo en la calle a un papá con su hija pequeña, veo la ternura con la que la trata, aunque suene feo siento envidia, porque yo no tuve eso o si lo tuve antes de que se fuera no lo recuerdo... lo único que recuerdo de él es que me abandonó dos veces, primero a los 6 y luego a los 18 años cuando supo que estaba embarazada...
Como madre, creo entender mejor las cosas ahora... ya que sé que los padres no somos perfectos y que de hecho cometemos más errores que aciertos. Creo que dejé de odiarlo, creo que hasta me provoca tristeza el que se perdiera todo mi crecimiento, pero también sé que producto de su alejamiento soy una mujer triste, porque todavía no puedo superar que me abandonara.
Si existiera un manual para padres, quizás todo sería más fácil, mi papá no habría cometido los errores conmigo, yo no cometería los errores con mi hijo y todos seríamos felices... no existe el manual, sí existen los errores, y lamentablemente dejamos huellas tan profundas en nuestros hijos, que las historias tienden a repetirse después en ellos.
Pero yo pretendo sanar mis heridas definitivamente, para que mi hijo no cargue con mis culpas, ni con las de mi familia, para yo poder sonreir del alma y por fin tener paz en mi cabeza, para tener mi vida, para dejar de pensar que todos están en contra mía, para volver a confiar, creer en el amor y en definitiva sentir que estoy viviendo.


Que bello!
cariños amiga!
Lou Nuneiras Salomé.